La ANMAT y el bache legal (II)

Sábado, 30 de Agosto de 2025

En ediciones pasadas informamos el inconveniente que tiene una distribuidora de gases industriales en la provincia del Chubut para instalar su unidad de oxígeno medicinal. Ahora le siguen sumando nuevas trabas “insólitas”.

Desde el 2021, esta empresa familiar intenta poner en marcha la división de distribución de oxígeno medicinal. Para esto invirtió en la adquisición de un tanque fijo de almacenamiento, decenas de tubos, sala de farmacéutico y una hermosa rampa de llenado.  Sin embargo, hasta ahora todavía no puede trabajar.

Después de múltiples trabas que fue poniendo la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnologías Médicas (ANMAT) a lo largo de estos años, la nueva y ridícula exigencia es tener un acuerdo con un organismo público o privado un análisis sobre “la estabilidad del oxígeno que va a distribuir”. Lo raro de la exigencia es que el oxígeno lo piensan adquirir a una de las tres firmas multinacionales que operan en el país. Un chiste fenomenal, es el que realizó el ignoto empleado público. Aunque no es chiste, pues se podría pensar en otros fines que no sean cómicos.

Lo que queda claro es que la ANMAT fija parámetros a nivel nacional, pero no tiene jurisdicción sobre las provincias. Muchas gobernaciones siguen en esa ignorancia jurídica y no actúen en consecuencia. No saben que responder, ante las consultas de las empresas, pero tampoco elaboran una normativa que promueva, ayude y formalice a su criterio este tipo de empresas.

Podríamos decir entonces, que hay provincias que sí crecieron jurídicamente por encima de los intereses sectoriales. El caso más antiguo es La Pampa, donde tiene un sistema autónomo de producción de oxigeno medicinal público, y el más reciente es la normativa en la provincia de Buenos Aires. Estas normativas están de acuerdo a los parámetros o legislaciones internacionales, preservando calidad y seguridad.

El bache legal que hay en algunas provincias no permite la llegada de nuevos jugadores, y provoca entonces estos casos, donde hay inversiones de acuerdo a los parámetros de calidad y seguridad correspondientes, pero no obtienen el número definitivo como proveedor. Y, así, pasan años sin poner una molécula de oxígeno medicinal a la venta.

Entonces, es indispensable que las provincias adopten la normativa del ANMAT, y den permisos ellas cumplimentando esa norma hasta lograr el reconocimiento y así respetar la inversión, la calidad y la seguridad de la futura prestación.

Como ya lo dijimos vez pasada, los baches legales, como se ve, muchas veces desalientan la audacia que requiere la inversión genuina.