Los tres hechos que el Covid-19 marcó al oxígeno medicinal

La pandemia del COVID 19 trajo una serie de cambios en la vida cotidiana, en el ámbito laboral y en las formas de producir. Como un torbellino, se llevó puesto todo lo que se daba por sentado, no respetando ni formas ni tradiciones.
En ese contexto, el universo del oxígeno medicinal, que sirvió como medicamento para lograr la curación de los enfermos, también se vio modificado en las condiciones de producción y distribución.
En ésta nota vamos contar los tres hechos que marcaron hacia el futuro, a la industria del oxígeno y la relación con sus principales compradores y usuarios.

1. La escasez de producto en los picos de contagio y de internación hospitalaria, hizo que los Estados pusieran un mayor control y vigilancia en capacidades de producción, de almacenaje y hasta logística. De ésta forma, se pasó de ser un servicio privado, pero que tendrá a futuro una incidencia mayor del control público. Pues nadie descarta que haya otras pandemias como las que sucedió y sucede con el Covid 19.

2. La falta de oxígeno medicinal y habiéndose confirmado que la producción de las grandes empresas no dieron abasto, salió a escena en América Latina la presencia de los sistemas productivos como PSA. Esto se dio tanto en el sector privado como en el público, lo que hace que a futuro ya están conviviendo como sucede en otras partes del mundo.

3. El almacenaje en zonas remotas también se puso en el tapete, lo cual se fue reforzando en el día a día, con el fin de lograr un manejo cómodo de producto. Hacia futuro, será una mejora continua en los centros hospitalarios.


Los casos de los países donde se dieron graves problemas de producción y distribución, fueron los siguientes: Perú, Paraguay y Brasil. En Perú, la falta fue tal, que el propio Gobierno programó licitación internacional de plantas productoras por PSA, como así también se hicieron colectas públicas para distintas regiones del país. En el caso de Paraguay, fue notorio el mal trago que pasó el sistema de salud al ver que las dos principales empresas productoras multinacionales no tienen producción propia en tierra paraguaya, y todo el oxígeno lo traían desde terceros países. De ésta forma las empresas paraguayas debieron bancar la mayor parte de la demanda. Y en el Brasil, el único problema se dio en Manaos, una especie de isla en medio de la selva Amazónica. Haber mejorado la logística y el almacenaje, no hubiese sucedido el faltante grave y que provocó varias muertes.

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